Stanley Luna

Cortázar reconoció a Poe como uno de sus maestros y tradujo al español la mayor parte de sus cuentos. Narraciones Extraordinarias, el libro del estadounidense en donde se compilan sus escritos  realizados  entre 1835 y 1847, tiene un cuento titulado “La caída de la Casa Usher”, y en el primer libro de cuentos publicado por Cortázar en 1957, Bestiario, hay un cuento que se llama “La casa tomada”. Los dos textos tienen aspectos estilísticos parecidos que quisiera analizar en esta nota.

En el cuento de Poe nos encontramos con dos hermanos: Roderick y Madeline Usher. El narrador es amigo de Roderick, quien  lo ha invitado a su casa, una casa con estilo gótico, ubicada a las afueras de la ciudad, para poder desahogar su preocupación ante la enfermedad de su hermana –enfermedad que aún no ha sido descubierta por ningún médico–. El cuento inicia con la descripción del lugar  y el estado de las personas que en él habitan, generando una atmósfera de misterio, elemento que caracteriza la literatura de Poe, ya que él construye, a partir del manejo de un tiempo narrativo lento  y  la psicología de los personajes, hechos que marcarán la vida de estos.

Si dimensionamos, la preocupación de  Roderick llega a convertirse en una enfermedad, que al igual que la de su hermana, poco a poco lo está carcomiendo, hasta el punto de que llega a enterrar a Madeline  en la mazmorra de la casa, cuando ella aún está viva. Después de este suceso, la narración llega a su clímax, y a esto contribuye un truco que utiliza Poe, específicamente en este cuento: el narrador  le lee a  Roderick la parte del último volumen del libro Mad Trist, de Launcelot Canning, en donde  Ethelred, el héroe de Trist, después de golpear una puerta y luchar por entrar a una casa, pelea con un dragón. Al mismo tiempo que Usher escucha esta narración, se comienzan a escuchar golpes en la puerta de la casa. Es Madeline que ha llegado ante la puerta del cuarto de su hermano y él cae muerto de terror.  Luego el narrador abandona la casa.

En el cuento de Cortázar, dos hermanos: Irene y su hermano, quien es el narrador, viven en una casa que a medida pasa el tiempo, es tomada, no sabemos por quién específicamente; solo tenemos una pista: “por ellos”, como lo menciona el narrador al momento de contarle la noticia a su hermana: “- Tuve que cerrar la puerta del pasillo. Han tomado la parte del fondo-”. “Ellos”, desde un punto muy subjetivo, pueden ser las preocupaciones o temores de los que también  padece Roderick en el cuento de Poe, temores que pueden llegar a matar.

Desde “la toma”, Irene y su hermano no pueden ingresar a la parte del fondo de la casa en donde está la biblioteca, por lo cual el narrador se desespera y dedica su tiempo a revisar la colección de estampillas, mientras que Irene teje, como siempre lo ha hecho.

Poe, en sus cuentos,  describe desde un inicio la atmósfera en la que se desenvuelven los personajes, al igual que Cortázar, cuando describe, por ejemplo,  la casa y la forma de vida de Irene y su hermano, hasta la forma en que “ellos” se toman la cocina y el baño, razón por la cual  los hermanos deciden marcharse del lugar a las once de la noche.

En mi opinión y como una forma de concluir esta comparación, quizá Irene y su hermano huyeron de casa porque temían que les pasara lo mismo que a Roderick y Madeline, enfermar y morir, y quizá Cortázar,  el amante de la rayuela, que no sólo se dedicaría a traducir las obras de Poe, nunca pensó que algún día sus primeros escritos estarían marcados por el estilo del escritor estadounidense, pero que luego comenzaría a jugar con la literatura, con un estilo que reflejaría los deseos, sentimientos o miedos humanos, desde una perspectiva diferente al cuento policial, una perspectiva latinoamericana, pero tejiendo personajes que pueden vivir en cualquier ciudad y con los que nos identificados, como la Clara preocupada del  “Ómnibus” o con el soberbio de Oliveira de Rayuela.

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